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Buñuelos de yuca (sin gluten)

Esta receta emergió, en diciembre de 2018, de algún rincón de la memoria de mi madre. A ella, ya te he contado, no le agrada cocinar, pero ese día algo la movió. 

El recuerdo de unos buñuelitos dulces de yuca que les hacía su tía Ligia cuando ella y sus hermanos eran niños, la llevó instintivamente a la cocina para compartir esa memoria conmigo y hoy te la comparto para que te mueva también ☺️

Un gustito libre de gluten, con ingredientes accesibles y fácil preparación. ¡Que los disfrutes!

Buñuelos de yuca

8 a 10 buñuelos

  • 1 kilo de yuca pelada y cocida con agua. 
  • 2 tazas de miel de panela/tapa/piloncillo o como le digan en tu país. Si no tienes la miel, derrite la panela con un poquiiiito de agua a fuego muy lento. 
  • Sal al gusto. 
  • Queso rallado seco al gusto (semiduro, Bagaces, de año). 
  • Aceite vegetal suficiente para freír. Yo uso aceite de oliva. Si tienes freidora de aire, puedes probarla. 
  1. Cuela la yuca, remueve la fibra central y haz un puré grueso con la yuca aún caliente después de la cocción. 
  2. Revuelve el puré con la sal y el queso, amasando con las manos. Prueba la sazón y ajusta. 
  3. Precalienta el aceite en una olla pequeña y profunda, a fuego medio alto. 
  4. Forma bolitas con aproximadamente 1/4 de taza del puré sazonado. 
  5. Coloca un trocito pequeño de la masa en el aceite para ver qué tan caliente está. Si genera demasiadas burbujas muy rápido, debes bajar la temperatura. Si se hunde sin formar burbujas, está muy frío. El punto ideal es cuando genera burbujas constantes y no tan volátiles.
  6. Cuando esté en la temperatura ideal, agrega 2 a 3 buñuelos por vez para freírlos. Usa una pinza o araña para irlos volteando para que se doren de forma pareja. Deberían tomar un color dorado oscuro. 
  7. Sácalos y colócalos en un bowl con papel absorbente para remover el exceso de aceite. 
  8. Cuando estén todos listos, quita el papel del bowl y báñalos con la miel a tu gusto. Recomiendo disfrutarlos recién hechos pero, si te sobran para comerlos luego, puedes hornearlos para que se tuesten de nuevo. 

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