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Chifrijo casero para disfrutar

Como algunas veces les he comentado, hay días en los que no podemos ser hipócritas cuando estamos cocinando o cuando nos vamos a comer en la calle.

Una sopa de cebolla francesa, por ejemplo, no puede sacrificar toda esa mantequilla real y el tentador queso gratinado para obtener su exquisito sabor. Yo misma no puedo hacer concesiones al 100% cuando cocino algo más criollo como el arroz con palmito.

Pero también soy fiel partidaria de que esos platillos tradicionales y emblemáticos pueden tener un giro más benévolo para nuestro cuerpo, si lo cocinamos con técnicas distintas a las originales.

En Costa Rica se come carne de cerdo frita. Y bastante. Mucha de ella, diría yo, en el afamado chifrijo: un platillo “de bar” que consta de carne de cerdo frita -a veces con piel frita-, frijoles rojos y arroz; con algo de pico de gallo.

Yo me propuse a hacer uno en casa, con cinco técnicas para que el resultado fuera súper rico y para disfrutar con un poco menos de grasa:

  1. Cero grasa añadida: Ni los frijoles, ni el arroz, ni la carne de cerdo se cocinaron con grasa añadida. Ni una cucharada. El cerdo se hizo a la plancha (sin la piel) con aceite en spray.
  2. Medidas, medidas, medidas: Al servirlo, coloqué en mi plato 1/3 de taza de arroz, 1/2 taza de frijoles y 1/2 taza de cubitos de cerdo. Al final, lo coroné con una taza de pico de gallo fresco. Estas porciones no son, necesariamente, las favoritas de tu nutricionista pero son ciertamente mejores que las del bar de la esquina.
  3. Vegetales escondidos y visibles: Los frijoles y el arroz se hicieron con mucha cantidad de vegetales “escondidos” que les dan volumen a ambos. La porción de pico de gallo, comparada con lo demás, aporta llenura y cantidad al plato.
  4. La carne más magra posible: Estuve tentada a comprar lomo de cerdo pero, al final, sin nada de grasa para cocinarlo corría el riesgo de que quedara seco. Esta fue la concesión que no pude hacer. Al escoger chuleta limpia cedí a tener un poquito de la grasa del animal pero no toda la del platillo típico que requiere que sea frita.
  5. Si te toca comerlo en la calle: Intenta pensar en los puntos anteriores para pedir una versión mejor en la calle, te van a mirar raro… vas a ver. Pídelo con más vegetales, menos arroz y frijoles. En últimas, si te lo comes en su versión completa, ¡adelante, disfrútalo!

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