¡Recetas, consejos y entrevistas para que te ANIMES A COCINAR!
(506) ¡muy pronto! marivi@comidologia.com

Mi primer bento box (que no te pase)

Como propósito de año nuevo, había planeado leer más libros de cocina, entre ellos, los dos volúmenes de Just Bento, de Makiko Itoh. Sin embargo, me llegó mayo con la lectura de recetas, pero no así del tema de armar un bento como tal.

PAUSA: Makiko indica que “bento” es la palabra japonesa para una comida que se sirve en una caja, independientemente del contenedor que se use o de la comida que vaya dentro del mismo. 

“Traeré algunos bento boxes de Japón y ahí empezaré a experimentar”, me dije. Y así lo hice. Traje 4 tipos de bento, nada similares a nuestros tuppers. Si quieres que te los muestre en otro artículo, déjame tu comentario abajo o en las redes para tomarlo en cuenta 🙂

Llegó un día en el que podía llevar comida al trabajo y sentarme a comer en un lugar donde pudiera calentarlo todo. Así que alisté:

Tomé la cajita amarilla con los patos (o sea lo que son esas aves) y la armé como la intuición me dijo: abajo la ensaladita y arriba lo que debo calentar. Ahí empezaron los errores. Oh, la ignorancia.

  1. Un bento box japonés no tiene la capacidad de un tupper americano. De verdad, les cabe menos comida, al menos a esos que yo compré sí… y no son para niños.
  2. No todos los bento box cierran herméticamente. Mi comida amaneció mal al otro día. Tengo que leer mejor los consejos de Makiko acerca de cómo y a qué hora servirlos para que la comida no se descomponga. Por esto, también hay que tener cuidado con lo que bote líquidos o con las salsas.
  3. Los bento box están hechos para que hagas una verdadera pausa al comer. Toda esa nitidez y orden para colocar la comida vas a tener que disfrutarla con calma, en una mesa y con gusto porque, de no ser así, vas a hacer un reguero (como cuando, por ejemplo, te toca comer en el carro).
  4. Algunos bento box traen ligas y telas para cubrirlos y para proteger la comida. Hay que usarlos. Por eso, no puedes atiborrarlos de comida (se te va a botar todo y vas a manchar las telas) y tampoco volcarlos. Este fue otro punto que me llevó a pensar en el respeto a la comida y al momento de comer. Este bento no es cualquier tupper guerrero que tiras en el bolso y se bate al ritmo en el que corres. Hay que tratarlo con eso, con respeto.

¿Has usado un bento alguna vez? ¿Tienes algún consejo para mí que deba tomar en cuenta? ¡Coméntame! Quiero aprender de ti también 🙂

 

¡Más recetas, contenido e información sobre cursos y talleres en el boletín mensual de Comidología!